Asma Pediátrica

¿Puede oír la respiración de su hijo? Cuando su hijo inhala, ¿suena como algo que está silbando en el interior? ¿A su hijo le cuesta a veces recobrar el aliento, sobre todo después de hacer ejercicio? ¿El sueño de su hijo se ve interrumpido por ataques frecuentes de tos?

Si puede responder afirmativamente a alguna de estas preguntas, su niño puede tener asma. ¿Cómo puede estar seguro? Hable con su pediatra.

El asma es la enfermedad crónica más común que ataca a los niños de nuestra comunidad. Ya sean niños o adolescentes, sus hijos pueden sufrir de asma. Si su hijo sufre de asma, lo peor que puede hacer es ignorarlo. El asma que no se trata simplemente no desaparece, sino que empeora.

Eisner Pediatric & Family Medical Center ha creado un programa de Asma Pediátrica para cuidar a nuestros pacientes pequeños. Una parte clave de nuestro programa es enseñar a los niños y a sus padres las cosas que necesitan hacer para evitar los ataques y controlar el asma.

Si nuestro pediatra diagnostica a su niño con asma, ambos necesitarán aprender a administrar los medicamentos que controlan la respiración con silbido y le permiten respirar libremente. Su pediatra le diseñará un plan que le muestra a su hijo a controlar su respiración y a tomar medidas para prevenir un ataque de asma. Es muy importante que el niño tome el medicamento exactamente como el médico lo ha indicado. No saltar los días. No tomar más de lo prescrito.

Los desencadenantes comunes del asma en los niños

Si su hijo tiene asma, querrá saber qué cosas en su entorno provocan estos problemas respiratorios. No es fácil averiguar qué causa el asma, porque diferentes cosas causan problemas a diferentes personas. Algunos de los factores desencadenantes pueden incluir:

  • Su perro o gato
  • Deportes, correr, jugar y hacer ejercicio
  • Resfriados comunes
  • Cortar el césped
  • Jugar en el jardín
  • Los insectos, especialmente cucarachas y los ácaros del polvo
  • El humo, incluyendo el de los cigarrillos y cigarros
  • Mala calidad del aire en interiores y al aire libre
  • Moho
  • Artículos de limpieza que utilice o almacene en su casa
  • Alimentos a lo que su hijo puede ser alérgico
  • Aceites aromáticos, perfumes y velas
  • El polvo
  • Virutas de madera
  • El clima frío
  • Tiempo muy caluroso
  • El polen de los árboles, flores y arbustos alrededor de su casa

Educación sobre el Asma

Su pediatra le enseñará a usted y a su hijo a controlar la forma de respirar. Su hijo usará un medidor que determina su fuerza de flujo de aire en diferentes momentos del día. Cuando el nivel del flujo de aire cae, puede ser una advertencia de un ataque de asma. Su hijo aprenderá cómo evitar esto tomando su medicamento.

Los que sufren de asma a menudo toman más de un medicamento. Se puede tomar uno a diario para controlar la inflamación y mantener las vías respiratorias abiertas. Otro puede ser para las emergencias.

Si su hijo asiste a la escuela, también deberá alertar a su maestro. Pida ayuda para asegurarse de que su hijo tome sus medicamentos a tiempo durante la jornada escolar.

Con la detección temprana, un plan de acción para el asma, y el compromiso de mantenerse alejado de los desencadenantes y tomar los medicamentos prescritos a tiempo, su hijo puede vivir una vida plena y saludable que no esté limitada por el asma.

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